2 países, 1 cuerpo: dos congregaciones se unen por la necesidad que ambas tenían de expansión

Yerevan, Armenia

Por muchos años, los nazarenos en Ereván, la ciudad capital de Armenia, celebraron sus servicios de adoración y sus actividades de alacance comunitario en un apartamento de tres habitaciones de un edificio residencial.

Este grupo sumamente comprometido con las misiones maximizó el espacio lo mejor que pudo. Dividieron el creciente club de niños y la escuela bíblica de vacaciones en turnos para poder prestarles atención a todos los niños. Dirigían un proyecto de tejido para mujeres armenias-sirias que habían huido de la guerra en Siria y encontraron refugio en Ereván. También contaban con grupo de jóvenes y adolescentes. Alrededor de 35 adultos se congregaban en la sala para el servicio dominical o para los eventos de capacitación. El grupo incluso organizó su ministerio de ayuda en un pueblo en las cercanías del apartamento.

"Era un apartamento de 'usos múltiples'", indicó la Pastora Rita Lao con una sonrisa.

Pero el espacio tan pequeño limitaba su potencial de crecimiento.

Los nazarenos oraron y ayunaron durante un tiempo, pidiéndole a Dios que les diera un espacio más grande que también les diera credibilidad en la comunidad. Sus oraciones se centraron en las promesas de Jeremías 29:11, " Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. ", y en Isaías 54: 2, “Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas”.

A principios de 2016, Trino Jara, líder del grupo en Ereván, visitó una de las iglesias nazarenas en Berlín y dio una breve presentación sobre cómo Dios estaba obrando por medio de los nazarenos en Armenia. También mencionó las limitaciones de espacio.

Era un problema que esta iglesia en Berlín entendía bastante bien. Hacía varios años, después de fusionarse con otra iglesia nazarena en Berlín, habían vendido su antiguo edificio para comprar algo más céntrico en el área donde se reúnen ahora, pero esto se volvió más difícil de lo que habían previsto.

La iglesia de Berlín había buscado y buscado, pero nunca encontró una propiedad que se ajustara a sus necesidades y presupuesto. Como no querían abandonar la comunidad, continuaron alquilando un lugar. Los fondos permanecieron en su cuenta bancaria.

El pastor de la iglesia de Berlín sintió simpatía por los nazarenos en Ereván y se sintió movido a actuar.

"Sentí de alguna manera que el Señor quería que hiciéramos algo al respecto", indicó el pastor.

En la siguiente reunión de la junta de la iglesia local, se discutió la idea de ayudar a sus hermanos y hermanas de Ereván a comprar su propio edificio.

"Estábamos bastante listos para hacerlo", indicó el presidente de la Escuela Dominical. "Luego tuvimos una reunión en la iglesia. Queríamos que toda la iglesia estuviera involucrada".

La junta presentó su propuesta a la congregación, esperando alguna renuencia o al menos numerosas preguntas y una larga discusión.

"Pero apenas hubo unas cuantas preguntas serias respecto a si debíamos hacerlo. La iglesia inmediatamente dijo: '¡Claro que sí! Queremos hacerlo'".

También se unificaron al afirmar que lo que compartían no les pertenecía en primer lugar; provino de Dios, por lo tanto, el pastor y la congregación han solicitado permanecer en el anonimato público.

"Creo que es una buena mayordomía", indicó uno de los miembros de la junta. "Dios había dado el dinero, así que nosotros proveímos". Dios fue quien hizo posible que nosotros diéramos generosamente ".

Después de que el pastor le informó a Jara sobre las intenciones de la iglesia, Jara reunió a los nazarenos de Ereván, y solo les dijo que les quería compartir unas buenas noticias. Con todas las personas aglomeradas en el apartamento de tres habitaciones, les presentó al pastor de Berlín al grupo por medio de una videollamada de Skype. Jara y el pastor les contaron sobre cómo la iglesia de Berlín tuvo la convicción de que Dios quería que compartieran algo que no habían podido usar en sí mismos para en la adquisición del nuevo edificio en Ereván.

"Algunas personas estaban llorando", recordó Lao. "Hubo un par de personas nuevas que estaban sorprendidas. No comprendían cómo una iglesia en Berlín, que nunca nos había conocido, estaba dando lo que tenían para que obtuviéramos un espacio. Fue un testimonio hermoso para la iglesia y también para las personas nuevas entre nosotros".

El grupo de Ereván oró hasta encontrar el espacio adecuado, un edificio de tres pisos que había sido parte de un antiguo jardín infantil, a solo siete minutos a pie del complejo de apartamentos donde habían estado ministrando durante años. Su nuevo edificio tiene habitaciones lo suficientemente espaciosas para llevar a cabo reuniones más grandes del club infantil y de la EBV, así como una sala en el sótano para celebrar los diferentes servicios de adoración. Cuenta con una cocina grande, y también se tiene la opción de agregar un piso más en la parte superior.

Cuando se realizó la compra, fueron a presentarse con sus nuevos vecinos. Todos se mostraron a favor de la presencia y el propósito de la Iglesia del Nazareno. Más niños comenzaron a venir a las actividades infantiles. Los asistentes regulares de todas las edades comenzaron a invitar a sus amigos y familiares.

Los nazarenos de Ereván se han estado reuniendo en el edificio desde hace aproximadamente un año y se lo dedicaron al Señor durante la asamblea de distrito de Armenia en marzo de 2018, cuando los representantes de los cuatro grupos nazarenos en Armenia tuvieron la oportunidad de reunirse en el lugar. En las previas asambleas anuales, los grupos se veían obligados a alquilar un espacio para celebrar la  asamblea en Ereván.

Ocho miembros de la iglesia de Berlín asistieron a la asamblea como representantes de su iglesia.

"Cuando llegamos, sentimos estar en familia", indicó el presidente de misiones de la iglesia de Berlín. "Sentimos como si ahora tuviéramos un edificio de la iglesia, muy lejos, pero muy cerca de nuestros corazones".

Arthur Snijders, director regional de Eurasia, está satisfecho con el convenio entre las iglesias.

"La Región de Eurasia cree que las iglesias nazarenas saludables se desarrollan de manera interdependiente", indicó. "Realmente nos necesitamos los unos a los otros".

"Este ejemplo de interconexión y ayuda que ocurrió entre los nazarenos alemanes y los nazarenos armenianos es una hermosa expresión de lo que significa ser el cuerpo de Cristo. La generosidad, fe, amor mutuo, misión, son parte de esta historia de la vida real".

 

--Church of the Nazarene Eurasia

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